En una incierta orilla del Pisuerga
En una incierta orilla del Pisuerga
En una incierta orilla del Pisuerga,
una rosa blanca dejó plantada,
porque no quiso que fuera dañada,
lo que empezó a florecer se posterga.
Por un gastado amor que nada alberga,
una relación recién germinada,
por respeto a aquella, quedose en nada,
pensó, seguramente nunca yerga.
Por cortesía, no la quiso encender,
que siendo una flor tan bella y sensible,
comprendió que fuese mejor suspender,
porque el nuevo amor no será factible,
si aún no ha terminado de comprender,
que aquel antiguo amor es ya imposible.


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