Cuando estabas prendida de mi brazo
Cuando estaba prendida de mi brazo
Cuando estaba prendida de mi brazo,
apoyada en mi hombro, la mejilla,
ese olor a canela y manzanilla,
me embriagó de repente con su abrazo.
Un cálido fluido, como un pinchazo,
tan raudo como prende una cerilla,
irradió del cuello a la coronilla,
la sensación de un suave picotazo.
Me volví, y al mirarla fui consciente,
de sentir el mas grande sentimiento,
al tiempo que una llama incandescente,
me azotó como ráfaga de viento,
llenó mi corazón lo suficiente,
para besar su boca en un momento.



0 comentarios:
Publicar un comentario
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Inicio